EL CHAMAN

DIETA

SABIDURIA

La Ayahuasca Como Camino Spiritual

En tiempos antiguos antes que conociéramos la Ayahuasca, ciertos santos y chamanes dedicaron sus vidas al estudio del Ser. Ellos alcanzaron la conexión con la última realidad. Ellos entendieron la naturaleza y la esencia de todo. Entonces, en ese momento, la medicina tradicional fue traída a la humanidad. Estos santos entendieron la energía de cada planta, la medicina de cada cosa. Esto formó las bases del chamanismo tradicional, no solo en el Amazonas, sino en todas partes del mundo. En Quechua esos Chamanes son conocidos como Sumiruna o la gran gente.

 

Al trabajar con Ayahuasca, podemos elegir diferentes caminos, el bueno o el malo. Aquellos que elijen el mal buscan poder. Los chamanes que elijen el buen camino buscan evolución espiritual y la ultima realidad. En las remotas áreas de la selva, cierto tipo de chamanes o santos usan la Ayahuasca como camino espiritual. Hay diferentes niveles en el chamanismo, los chamanes crecen de maneras diferentes. Cuando un chamán alcanza ciertos niveles de alta espiritualidad, el puede elegir vivir en soledad, lejos de la gente. Estos chamanes entienden la verdadera naturaleza de la realidad. En ciertos estados ni siquiera toman Ayahuasca nunca más. En estos tiempos de ahora hemos perdido esa gran espiritualidad. Estamos muy envueltos en nuestra vida cotidiana, nuestros egos, lo que hacemos, lo que queremos, lo que nos gusta o disgusta, y todo esto nos causa sufrimiento. No nos sentimos conectados con la tierra; de hecho, mucha gente no tiene conexión alguna con la tierra nunca más.

 

Cuanto más nos alejamos de la tierra, más nos alejamos de nuestra verdadera naturaleza. Estar conectado con la tierra no significa trabajar la tierra o hacer agujeros en ella. Sentir las manos y los pies sucios de tierra es bueno pero la conexión interna es la llave.

 

La Ayahuasca nos ayuda a recordar nuestra verdadera naturaleza, nuestros orígenes. La Ayahuasca nos ayuda a ver la realidad en crudo, sin ningún condicionamiento. Una de las lecciones más importantes que nos da esta planta es sobre disolver nuestro pequeño ser dentro del gran Ser. A eso lo llamamos entrega. Todos nosotros vamos a morir. Tal vez tenemos 20, 40, 60 años más en esta tierra. Tal vez 80. La Ayahuasca nos enseña a como morir.

 

Encontrar a Dios en esta vida no es lo más o menos importante. Es lo único que hemos venido a hacer aquí. Cuando la Madrecita se convierte en nuestro camino a lo Divino, la Gracia de Dios fluye desde la planta a lo más profundo de nosotros. La Gracia Divina se manifiesta en nuestras vidas de muchas maneras, acelerando el proceso de evolución. La Gracia Divina, trae nuestras más profundas tendencias hacia nuestra consciencia, tendencias dormidas tan adentro en nosotros que no las reconocemos. Esto es parte del proceso de evolución. El acto de pensar en Dios es en sí mismo la Gracia de Dios. Tu experiencia no termina al final de la ceremonia. El viaje con Ayahuasca como camino espiritual empieza DESPUES de la ceremonia, donde te das cuenta de tus más profundas tendencias, trayendo más consciencia de ellas, y volviéndote mas completo como persona. Teniendo una conexión más profunda con la realidad. Es la experiencia de mucha gente el sentir una dicha más profunda después de la ceremonia cuando empiezan a conectar con realidades más altas o Dios.

 

Ayahuasca nos da sanación física, emocional y psicológica, pero la Ayahuasca nos puede llevar más profundo. La verdadera sanación viene de la fuente en sí misma. Necesitamos un contacto más profundo con el ser, con la verdad, con Dios. Si nos enfocamos en el camino de evolución espiritual esta planta puede llevarnos a Dios.